GULA

Julio 6, 2009

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No te has dado cuenta que fantaseo con tu cuerpo, que muero de ganas por contemplarte desnudo. Que te pienso en la oscuridad de mis ganas y en la claridad de mi habitación. Que cada que cada vez que hablas imagino tus labios susurrando a mi oído. Sí, a usted señor quiero perderle el respeto, cambiar el tono de mi voz para adaptarme a su mujer ligera, a su señora de horas, a su amante discreta, a su mujer en esencia. Quiero sentir tus caricias al final de mi espalda, ver tu rostro mientras te deleitas en mi cuerpo imperfecto, quiero sentir la presión de tus manos cuando la pasión te desborde, el gemir de tus labios cuando tu cuerpo lo indique. Quiero enlazar mis piernas a tu cintura y gemir con gula. Quiero sentir tus dedos impacientes, y disfrutar la humedad de tu sexo. Quiero perderme en tus labios y en la euforia de tu lengua inquieta. Quiero fundirme en tus brazos y que me hagas el amor una y mil veces.

HUELE A TI

Julio 1, 2009

yooooo

Me imagino enlazada a tu cintura, sintiendo el calor de tu respiración en mi espalda, como en este momento con la lluvia de fondo, con este olor a polvo que me recuerda aquella habitación, donde me entregue mi primera vez, en una cama igual de simple, con sabanas blancas y exentas de lujo. Así como hoy solo quiero sentir el galope de dos cuerpos, el sudor de mi respiro quieto, esa mirada perversa que acompaña a las ganas, cuando la pasión pasa los limites. Así amor quiero sentirte mío, sin horas, sin prejuicios, para hacernos lo que haría cualquier amante sediento de ganas, tocarnos como lo hace un critico con la mejor artesanía, así de estricto, contemplarnos sin limites y amarnos sin juicio. Hoy quisiera decir que no soy fiel a los viejos recuerdos, que los encuentros no me marcan, que los orgasmos no dejan huellas, también quisiera decir que los amores viejo no quedan en mi memoria, que cada encuentro es borrado por mi amnesia temporal, pero no, soy incapaz de faltar a mi memoria. Le agradezco que me recuerde los viejos encuentros, que al cerrar los ojos me permita evocar viejos amores, que me recuerde olores, sensaciones y caricias cada vez que pienso en él, sea aquel que ame, que quise o a quien me entregue, pero llámese amor a cualquiera que me haya marcado con su sello, que haya besado mi boca o que haya enlazado su manos en mi cabello, en mis senos o mi cintura, o simplemente me haya hecho suya.