Llegué como mensa en tacones, lo salude y de inmediato comenzó a salir esa risa picara que se me escapa cuando estoy nerviosa. Me volvió a encantar, no es nada mágico, es real y humano, tiene defectos, como todos. Hoy mi euforia estaba reducida, iba con la cabeza fría y el corazón en orden, ya sabia que estaría frente a un hombre que me parecía atractivo, pero nada de perder la cabeza, ya me he equivocado tantas veces que creo tener las pautas debidas y la palabra mágica ¨espera¨, sí esperar es lo más sensato que he aprendido en mi vida y lo que me hace tomar decisiones correctas.
Como mujer soñamos aun antes de preguntar el apellido, hoy no quiero soñar, quiero dar riendas sueltas a mi inteligencia, a mi capacidad de hacer selecciones buenas, por conocimiento, no por deducción. Me quiero enamorar por amor racional, ese que conoce virtudes y defectos, ese que se siente en el estómago, pero que piensa con el corazón y sobre todo usando el cerebro. Quiero pasión, entrega, una pareja. Mientras construyo un concepto, espero por ese caballero.
P.D. Lo volveré a ver, quien sabe si es el hombre que espero, luego les cuento…



1 comentario
Julio 12, 2008 a las 11:26 pm
“Hoy mi euforia estaba reducida, iba con la cabeza fría y el corazón en orden”
Se nota en el post k controlaste muy bien tu euforia lol… Se nota hasta en la forma en k escribiste…
Me alegra, hasta ahora todo va bien =)