Ya vivo en mi propia casa, abandone el nido materno y ya casi me acostumbro a respirar la palabra ¨mío¨. Hace tiempo que mi sentido de libertad gritaba, ya quería llegar, poner pies descalzos y mover las caderas, prender incienso o música a todo volumen y que a nadie le importe. Cuanto me disfruto mi hogar, la verdad es que nada mejor que ese pasó en que papi y mami ya no disponen de tu tiempo, de tu privacidad y de tus espacios sin consultar porque al final no te pertenecen. Hubo días en los que extrañe mi vieja cama, mis paredes verdes, mi espejo de quinceañera, el verle la cara a papi al amanecer, ahora todo es diferente, la vida en pareja me gusta, la disfruto, tiene sus bemoles pero cada día es tan diferente, que parece como si cada escena fuera una historia nueva que escribir. Y ni hablar de mi panza, mi embarazo avanza rápidamente, ya casi tengo un preciosura que en meses nacerá y llevará por nombre Coral Marie, mis manos y mis pies se han comenzado a hinchar y ni hablar de otras cosas que siguen creciendo de tamaño al mismo ritmo. Amo dormir con los pies enlazados, jamás imaginé que ya no iba a extrañar dormir con una x en mi cama, piernas abiertas y brazos estirados. Ahora todo es para dos cama, desayuno, baño compartido, peleas, amo esta etapa en la cual me declaro neófita todo me parece nuevo, ando descubriendo un mundo en el que pensé que todo llegaría muchos años después.
Etiquetas: Detras de mi alma, Hilda Arzeno, Hombres, Incoherencias, Instinto Femenino, Letras al aire, Literatura, Mujeres, Nosotras, Para ti, Personal, Repùblica Dominicana, Yo







Me alegro muchísimoooo por ti! Y espero que todo siga fluyendo y mejorando. Y que pronto podamos admirar a Coral Marie
Un abrazote!
Felicidades. Es un importante paso.
Felicidades!! te quiero..