Instinto Femenino PORTADA

Auto / estima

Foto: @mojicona

By @hildaarzeno

A los veinte años pensé que mi autoestima era de acero, pero no, de gordita, que lo fui una parte importante de mi vida, me forjé una capa muy fuerte para protegerme de las críticas. Mi autoestima no era la mejor, pero no tenía un amor y respeto por mi cuerpo como ahora, fue así como llegue a ser obesa.

 Me comencé a encontrar con la Hilda de ahora después de los treinta cuando habían pasado muchas cosas con mi cuerpo. Una cirugía bariátrica que me hizo perder 118 libras, un cuerpo marcado por los cambios, por la gravedad de las libras perdidas y por los veinte que ya se habían ido; eso sumado a un embarazo, las marcas de una cesárea y algunas cirugías plásticas para subirme los ánimos, entre ellos las tetas que confieso que deberían llamarse autoestima cuando las vuelves a ver en su lugar hasta ganas de conversar con ellas te dan.

Hice mi abdomen y mis brazos porque el exceso de piel que había quedado era mucho. La verdad ahora tengo un concepto diferente de belleza, ya no soy obesa, pero no soy una mujer que necesite usar ropa apretada para exhibirse o un buen escote para mostrar mi inversión. Ahora después de madurar, un poco, no crea usted que demasiado. Siento que no necesito impresionar con mis curvas, que la batalla más grande la gane cuando me volví a querer abandonando el sobrepeso, cuando entendí que yo soy una mujer valiosa y que no importan las marcas de mi cuerpo, esas que me hacen ser más mujer y más interesante.

 Mis marcas  han sido ganadas a pulso, soy más auténtica, y no me avergüenza mostrarme como soy, con mi combo de defectos, de marcas, de manchas, celulitis, estrías y cicatrices; soy yo y cuando me paro al espejo me encanta lo que veo, cuando me desnudo lo hago como si tuviera las medidas perfectas o anduviera en una pasarela de Victoria Secret, esa seguridad nunca la he negociado, ni de gorda, siempre me mostré contenta con mi cuerpo, la sociedad fue más cruel conmigo haciéndome saber mis medidas, yo en cambio me aceptaba como si tuviera el cuerpo de ahora.

Las mujeres que se desnudan sin avergonzarse de sí mismas deberían agradecerse su estima, deberían darse abrazos y agradecer por su crianza, una buena estima nos libra de muchas relaciones tóxicas o de muchos episodios.

Quererse no debería ser negociable, es la mejor arma de defensa para una mujer, el poder de la estima nos quita ser vulnerables.

Uno de los mejores regalos que le he dado al día de hoy a mi hija en su crianza es su autoestima, la he trabajado, la he reforzado y siempre será un trabajo continuo.

El amor propio es uno de esos regalos en la vida que solo se entienden con el tiempo. Y que nunca es tarde para trabajar o mejorar. Cuidarte es la mejor forma de quererte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: